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miércoles, 29 de febrero de 2012

Las bases de la vida


Fátima Bosch: “(...) ahora se conocen a los genes, se sabe cuál es su función, y además se está abaratando mucho el coste de hacer un, bueno, estudiar cada genoma de cada persona. Dentro de nada sabremos cada uno de nosotros cuando nazca un niño, sabrá todo su genoma ¿no? y si hay alguna mutación, bueno, que cause una enfermedad. ”

Estas palabras pertenecen a una entrevista del programa Redes sobre terapia génica y son pronunciadas por la Doctora Bosch, que, aunque no destaca por sus dotes comunicativas, no oculta su ilusión. No tengo por costumbre tratar este tipo de temas en este blog, pero tratándose del Día de las Enfermedades Raras y teniendo en cuenta que cualquiera ha podido notar que la temática de mis entradas ha perdido hace tiempo una línea cohesiva, si alguna vez la tuvo; vamos a hacer una excepción que ¿por qué no?, tal vez se convierta en regla.

La reflexión que hoy quiero plasmar hace tiempo que me ronda la cabeza, entre el tedio de ciertas horas universitarias especialmente, y gira en torno a la siguiente pregunta: ¿Hasta que punto es beneficioso, es sano, conocer de antemano la condición genética de las personas?

Las consideraciones a favor son innumerables y bastante evidentes. Conocer el genoma al completo, abre la puerta a determinar desde el nacimiento las dolencias que más posiblemente desarrollará la persona a lo largo de su vida y a tratarlas o incluso evitarlas.

No obstante, es conveniente observar cuál es la influencia que nuestra fortuna a la hora de recibir un cierto componente genético u otro puede tener sobre quién somos en realidad. ¿Sería LeBron James quién hoy es LeBron James si fuera albino? ¿Sería yo mismo quién soy hoy en día si midiera dos metros? Y este es un enfoque bastante superficial.

Entre las grandes convicciones que manejo actualmente, una de las más afianzadas es que existen, además del ambiente socioeconómico, la familia, etc.; dos elementos condicionantes claros y fuertes a la hora de formar el carácter y el pensamiento de una personas. El carácter y el pensamiento que, alma y consideraciones metafísicas a parte, son lo que más nos identifica, lo que somos. Estos dos elementos son: el idioma y el cuerpo, entendidos ambos en sentido amplio. Si tengo a bien, algún día desarrollaré esta creencia (desconozco si compartida por alguien cuya opinión tenga algo más de peso que la mía y en absoluto contrastada) en algo de profundidad, pero no es el tema justo ahora.

Si estoy en lo cierto, descubrir que en el futuro tendrás tal o cual enfermedad o que la habrías tenido y la has prevenido; alteraría de forma irremisible en quién te convertirás con el paso de los años, para bien o para mal. Es más, que desde pequeños tengamos predicho un cierto problema, se nos haya dado una cierta solución o se nos haya confirmado completamente sanos; se convertiría en un punto de inflexión para todos los que tenemos cerca. De algún modo, se introduciría un día D completamente nuevo en el que gran parte de nuestro porvenir y del de quienes están a nuestro lado se desvelaría y podría cambiar de dirección.

No digo con esto que el progreso en esta y otras forma de cuidado de la salud sea negativo. Existen enfermedades terribles que nadie desea. Solamente pienso que estaríamos aumentando crucialmente la influencia que la salud, nuestra condición biológica, tiene sobre quiénes somos.

Yendo más lejos, entrar en esta rueda es peligroso, en tanto en cuanto el ser humano es, por naturaleza, insaciable y siempre querríamos, y lograríamos, llegar más y más lejos en un intento enfermizo por prevenir avatares futuros, instalándonos en el miedo al dolor y la intolerancia al sufrimiento que son consecuencias ineludibles de estar, efectivamente, vivos.

jueves, 6 de octubre de 2011

Epitafios


La muerte de Steve Jobs, fundador de Apple y genio creador de los famosos iPhone, iPad iMac y iTunes; ha teñido la red de luto tecnófilo. En Twitter, triunfa como tema del momento #iSad, la prensa se deshace en elogios hacia el difunto y sus más acérrimos seguidores lloran su pérdida y bendicen su obra.

Como era de esperar, en mitad de este fervor no se han hecho esperar las comparaciones entre el bueno de Steve y su particular Antonio Salieri, más conocido como Bill Gates. Así pues la figura de Jobs se ensalza como la del hombre que revolucionó nuestra forma de ver y entender el mundo de la informática.

Es cierto que Jobs permitió a las personas legas acceder a la brillante herramienta que es el ordenador; y de la que hoy no podemos prescindir. No obstante, no es menos cierto que fue Bill quien verdaderamente acercó el mundo digital al común de las personas, que no sólo carecíamos de nociones de informática sino también, en general, de posibilidades económicas que nos permitieran acceder a él.

No nos engañemos, todos nosotros sabemos manejar Windows. Si Gates nada entre verdes es porque entre el 80 y el 90% de los ordenadores que se conectan a Internet funcionan con el sistema de Microsoft. En cuanto los móviles ocurre otro tanto de lo mismo: la gente no tiene, por lo general un iPhone, tiene un smartphone menos caro, una Blackberry, o más barato, un Android.

Y es que, en realidad, ahí está el negocio, ahí está la genial idea, ahí está la revolución. Steve Jobs logró que nosotros deseemos un producto de Apple que, a la vez, no todos podemos tener. Igual que un niño solloza por los juguetes más coloridos de otro niño, los jóvenes y los adultos suspiramos por los exclusivos iDevice, que hacen lo mismo pero lucen mejores.

Hoy queda bien decir que Steve Jobs cambió nuestra vida al hacer la informática sencilla pero la verdad es que yo estoy escribiendo esto desde Windows7 y tú seguramente lo estés leyendo desde otro 7, tal vez Vista o XP.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Involución


Definitivamente, un día de estos tiene que llegar.

Desde el final de la II Guerra Mundial, la sociedad ha ido degenerando y los sistemas de valores se han aligerado. Ya nadie se adhiere a una corriente de pensamiento, ni correcta ni equivocada, a ninguna. La sociedad se ha vuelto incoherente y la moral se diluye en la vanalidad como un terrón de azúcar en una piscina.

Algún día, cuando nuestros defectos alcancen la cumbre de la irresponsabilidad, la sociedad se someterá a un examen; a una gran criba que sólo superaran aquellos cuya determinación sea más sólida y, con estos, un nuevo conjunto de normas culturales condenadas a un eventual deterioro que repita el ciclo.

sábado, 10 de septiembre de 2011

De lo malo, lo mejor

¿Por qué está prohibida la homofobia?
¿Por qué está prohibido el racismo?
¿Por qué está prohibido negar el Holocausto?
¿Por qué está prohibido lucir una esvástica?

Desde el final de la II Guerra Mundial, el sistema occidental de valores ha evolucionado hasta considerar inequívocamente "malas" aquellas ideas que contradicen la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Sin embargo, lejos de erradicar este tipo de corrientes de pensamiento, la única repercusión que ha tenido esta evolución, a nivel práctico, ha sido la impresión jurídica de estos conceptos en una serie de normas que censuran la difusión y defensa pública de estas opiniones.

De esta forma, el sistema judicial suple al sistema educativo, el cual, generación tras generación; ha sido incapaz de transmitir a los miembros de la sociedad que la discriminación y el antisemitismo están efectivamente "mal". Por tanto, dado el fracaso de la enseñanza, el único mecanismo alternativo que nos permite protegernos de la propagación de ideas infeccionas como las del nacionalsocialismo no es otro que el punitivo. Hemos decidido imponer aquello de que no nos hemos podido, no nos hemos sabido, o no nos hemos preocupado de convencer.

Hoy en día, para el común de la sociedad, un racista, un machista, un nazi o un homófobo son presuntos criminales: despojos, inhumanos antisistema enemigos de la sociedad. No son sencillamente personas equivocadas en las que no ha calado el mensaje que queremos transmitirles. Más aún, son seres a los que preferimos silenciar por temor a que sus ideas se difundan como una enfermedad. Son, por lo tanto, gente que muy difícilmente podrá ser sacada de su error pues sus argumentos están vetados y castigados.

La existencia de este tipo de prohibiciones no sirve más que para tranquilizar nuestras conciencias y nuestros oídos. Nuestro oídos, porque a la mayoría no nos gusta, es más, nos hace hervir la sangre, escuchar a una persona promover el exterminio de una raza. Nuestras conciencias, porque sabemos que estas personas no están locas, solamente, no han escuchado o no han entendido. Por cada persona que odia a otra por algún motivo de raza, sexo, origen u orientación sexual; la sociedad se anota un fracaso.

Las leyes contra la difusión del peor de los pensamientos no son apenas mejores que los pensamientos que previenen.

¿En qué medida es bueno acallar una idea por equivocada que ésta sea?
- En ninguna. Pero, visto lo visto, es el mejor de los males.



miércoles, 24 de agosto de 2011

#yoquierovotar


Efectivamente, si hay que hacer una reforma constitucional que sea por la vía del referéndum. Ahora bien, no nos confundamos, yo quiero votar SÍ.

Fijar el techo de endeudamiento constitucionalmente no es más que una forma de limitar el déficit público. Para nada un déficit estructural del 0% va a dinamitar el estado de bienestar ni destruir la paz social ni acabar con la seguridad social ni ninguna de estas alarmistas predicciones de más de un sensacionalista. Muy al contrario, la reducción del déficit permitiría, a la larga, situar a nuestro país es una mejor posición para afrontar próximas crisis. Además, al estar incluida en la Constitución, la medida sería de obligado cumplimiento también para las Autonomías, el gran agujero negro presupuestario de la Administración.

Si bien es cierto que queda bastante feo ese rol que está adquiriendo nuestro país de “Alemania propone y España (siempre) dispone”; no por ello debemos rechazar una medida esencialmente buena. Es una lástima que nuestros políticos no sean capaces de gobernar nuestro país con critero (con permiso, a este respecto, del señor Rajoy que efectivamente había propuesto esto mismo hace algún tiempo). Con todo, mejor que nos dirijan los alemanes que no que no nos dirija nadie.

En conclusión, quiero señalar que la tendencia #yoquierovotar no siempre es #yoquierovotarNO, y aunque lo fuera, la democracia directa siempre es preferible.

Referéndum SÍ - Reforma SÍ

miércoles, 17 de agosto de 2011

Revueltas


Tras los lamentables disturbios en Inglaterra y especialmente en Londres, las primeras reacciones han llegado y también las primeras sentencias.

En cuanto a las reacciones, lo cierto es que David Cameron ha actuado con bastante torpeza. Por un lado, se ha enfrentado a Schotland Yard al criticar la actuación policial y contratar los servicios de un asesor estadounidense al que ya han bautizado como supercop en los impresos más sensacionalistas. Por otra parte, no sólo no ha reconocido, sino que ha negado, el trasfondo social de las revueltas.

Sobre las sentencias, la opinión general, y también mi opinión personal; está un tanto dividida. De una parte, quienes piden dureza a los Tribunales y resoluciones ejemplares que permitan grabar en la sociedad el mensaje de que situaciones como la vivida la semana pasada no serán toleradas. De otro lado, quienes acusan al Gobierno y a los jueces de revanchismo por lo exagerado de algunas condenas. El caso más sonado hasta ahora ha sido el de dos jóvenes condenados a cuatro años de prisión cada uno por incitar, sin éxito, las revueltas a través Facebook. Se puede leer la noticia completa en The Guardian

Estas sentencias en concreto han abierto un importante debate jurídico en cuanto a la responsabilidad de las palabras y de cuanto se publica en la Red. La verdad, no tengo ni idea de cuales son las consideraciones legales en este tipo de asuntos pero, desde la ignorancia, me cuesta bastante responsabilizar a alguien de las posibles consecuencias de cualquier cosa que escriba en Twitter o Facebook; sobre todo cuando no ha habido tales consecuencias, solamente una tentativa.

En resumen, no se puede sacar mucho en claro. Las revueltas en Inglaterra, aunque injustificables, han sido una llamada de atención desde los barrios más deprimidos. El Primer Ministro ha elegido desoír esta llamada o, más bien, negarla. Afortunadamente, no parece que el conjunto de la sociedad lo haya hecho, al menos no todavía.

viernes, 5 de agosto de 2011

Siembra vientos...

Las predicciones se cumplieron y los “indignados” han retomado la plaza del Sol. Miles de personas ocupan la plaza y se está decidiendo si volver a acampar o no. Ya veis, estamos como al principio. Bravo por la Delegación del Gobierno, de verdad. Habéis reavivado el 15M, muchas gracias. Seguro que la Asociación de Comerciantes también lo agradece.

Están son las fotos que nos ha dejado la jornada.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Divagación noctámbula

- "A veces pienso que la sociedad no es más que un conjunto de individuos."
- "Será porque tal vez lo es."
- ...

Entender la sociedad como la forma más práctica de obtener objetivos egoístas es terriblemente sencillo. Al fin y al cabo, todo lo que uno hace por los demás puede ser observado de otra forma, como si el fin último de lo que hace fuera la satisfacción personal, la paz de conciencia o la esperanza de que esta ayuda le sea, de algún modo, devuelta.

De esta manera, todo acto en principio considerado altruista y, por extensión, bueno; podría observarse como estimulado por algún deseo egoísta. La caridad, la misericordia, el perdón... todos los grandes valores humanos podrían ser no más que eufemismos para encubrir los verdaderos motivos de una cierta conducta. Más aún, el ser estas actitudes consideradas valores, no hace sino promoverlas en el sentido de que añaden un motivo egoísta más para emprenderlas: el deseo de ser caritativo, misericordioso o benévolo.

Tal vez la sociedad, el universo y la vida; puedan, por tanto, ser reducidas al yo.

sábado, 4 de junio de 2011

Meditaciones metafísicas

   De repente todo acabó. La PAU se había terminado. Acababa de entregar el último examen. En aquel momento empezaba el que debía ser el mejor verano de mi vida.

    No noto más que la presión de tener que pasármelo bien de ahora en adelante. Es raro como la visión de otros nos condiciona.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Democracia real

Hoy he ido a la asamblea de Gijón que secundaba el movimiento “democracia real ya” y mostraba respaldo a la concentración de Madrid.

Ha sido simplemente increíble. He visto como a todos los presentes se les daba la oportunidad de decir lo que quisieran mientras el resto escuchaban en silencio y aplaudían si se terciaba. Ha sido una fiesta.

Nunca antes había visto a la gente tan ilusionada por un asunto así (que no fuera el fútbol). La gente sonreía mientras discutía, algunos con completos desconocidos.

Ha sido bonito ver que entre todos podemos hacer algo bueno. No he vivido mejor ejemplo contra el individualismo del que tanto se culpa a la sociedad actual.

SpanishRevolution


viernes, 22 de abril de 2011

¿Censura?

Más allá de la victoria del Real Madrid en la final de la Copa del Rey, si algo hay que analizar en lo extradeportivo; es la retransmisión del himno español realizada por TVE en el momento de la llegada de los reyes al palco y ante la más que prevista pitada procedente de algunos aficionados barcelonistas. Esta retransmisión se puede ver en el siguiente enlace, más o menos, a partir del minuto 3:40.

En el vídeo, se puede apreciar claramente como la realización ofrece por unos instantes el sonido ambiente tal cual, de forma que se pueden escuchar las anunciadas protestas. Momentos después, los silbidos dejan de oírse y solamente se escucha el himno y, de fondo, un cierto acompañamiento, probablemente de la afición madridista. Parece claro que el sonido de la zona blaugrana ha sido filtrado.

En una palabra, lo que ha hecho TVE ha sido censurar lo que ocurría en el campo y eso está muy feo. Para mí, el deber de los medios de comunicación, y más aún de la televisión pública, es garantizar una información verídica, objetiva, leal, no adulterada, consecuente, precisa, verificable, bla bla bla. Ocultar los pitidos, aunque nos disgusten, es faltar al deber con los espectadores y, en el fondo una reverenda tontería. Al fin y al cabo, todos sabíamos lo que estaba pasando.

Quien me conozca sabrá que yo no soy catalán, ni separatista ni nada de nada (aficionado del Barça sí, mal que me pese ahora mismo) pero creo que ocultar la realidad no es la forma de hacer las cosas. Está claro que España tiene un problema gordísimo con el estado de las autonomías y, especialmente, con las corrientes pseudoindepentistas o nacionalistas de algunas comunidades. Guardar las apariencias no soluciona nada, más bien, recuerda (salvando las distancias) las prácticas propias de una dictadura.

sábado, 2 de abril de 2011

El Efecto Torrente

“El cine español va cuesta abajo y sin frenos.” “El cine español se muere.” “El cine español es una mierda.” “Se está gestando una fuerte crisis en el cine español”

La realidad es mucho peor que esta, señores, ¡el cine español resurge!
¿Resurge? ¿Cómo que resurge? ¿En qué manera? Aquí viene la parte más alarmante.

El día 28 del mes de marzo, la industria cinematográfica española publicaba las cifras de recaudación de lo que va de campaña. Tales cifras demostraban, en tres meses, un incremento de la recaudación de un 134% respecto a todo el año anterior. Continúen con la lectura cuando hayan salido de su asombro, no es para menos.

*     *     *

Ya recuperados, les hago saber que este espectacular incremento se debe a lo que algunos han bautizado como Efecto Torrente(en inglés, Torrent-Effect, y parece todo más científico). El caso es, que en tres meses la recaudación llevada a cabo por el cine patrio se ha multiplicado por 2.34, pasando de unos 16 millones de euros el año pasado a alrededor de 37 millones este primer trimestre. Torrente ha salvado el día, pero no es para estar orgullosos.

En contra de los incondicionales de Santiago Segura, debo decir que, personalmente, Torrente me parece una sucesión de películas… ¿cómo decirlo suavemente?… despreciable. Cargada de un humor basto que roza lo asqueroso, Torrente es, sin embargo, y a los datos me remito; un hito en la historia del cine español, que a día de hoy, y en mitad de una crisis generalizada, permite a la industria del cine presentar unos balances más que positivos. Una vez más, no es como para estar orgullosos.

Torrente es, para mí, un insulto al intelecto del espectador; un espectador que parece ignorar la afrenta y engullir el pseudo-film sin complejos. La industria cinematográfica se jacta, y no sin motivo, de haber logrado cebar a lo que llegarán a ser, según algunos cálculos, 18 millones de espectadores con lo peor de aquello que solía llamarse el séptimo arte. Y todo, con la inestimable colaboración de la generosa política de subvenciones del Estado a “la creación y distribución de la cultura por medio de nuestros cineastas”. Mientras, si ahora se dirige uno a Google y escribe “Torrente no”, las sugerencias del motor de búsqueda completarán con: “Torrente nos hacemos unas pajillas”. No digo más.

Para concluir, debo romper una lanza a favor del cine español, pues visto lo visto ha pasado de ser una bazofia a ser una bazofia (algo más) rentable, no está tan mal, hemos progresado. Hay que ser optimistas, tal vez en 30 años lleguemos al grado de cine comercial.

domingo, 27 de marzo de 2011

Fútbol, razones de estado

La Liga de Fútbol Profesional amenaza con ir al paro la próxima jornada, prevista para el domingo 3 de Abril. Personalmente, aún no me lo acabo de creer.

La principal queja de la LFP viene a ser el, ya famoso, artículo de la Ley del Juego que prevé la emisión obligatoria de un partido de la Primera División en abierto. Los clubes sostienen que, con motivo de esta norma, dejan de ganar alrededor de 100 millones de euros cada año. Comparan, por otra parte, la Liga Española con las demás ligas europeas en las que no existe tal obligatoriedad. Además, la LFP, demostrando una buena voluntad sin precedentes se compromete (no se lo pierdan) a liquidar la deuda que poseen con Hacienda en un plazo máximo de 6 años, si finalmente se atienden sus peticiones.

Desde que en el año 1991 los clubes de fútbol, a excepción de Barcelona, Madrid, Athletic de Bilbao y Osasuna, fueran convertidos en Sociedades Anónimas Deportivas (SAD), sinrazón por la cual les fue condonada su deuda con el Estado; la LFP ha acumulado un déficit total que ronda los 630 millones de euros. Esto demuestra la mano izquierda con la que se viene tratando a los clubes de fútbol en este país.

Lo que me parece increíble de todo el asunto, más aun, me indigna; es que en la situación económica en la que estamos, el Estado se deje chulear por unas entidades endeudadas hasta las cejas. Ahora que los clubes se ven con el agua al cuello, pretenden sacar un dinero extra de donde no lo hay. No sólo eso sino que, si calculan que por el partido en abierto dejan de ganar 100 millones de euros al año, ¿Cuántos miles de millones se supone que ganan con los partidos de pago? ¿A que trama de corrupción va a parar ese dinero?

Haciendo cuentas rápidas,  sólo la Primera División tiene un total de 20 equipos que disputan 10 partidos cada jornada durante 38 jornadas. Esto significa que en los nueve partidos por jornada que se ofrecen de pago, los equipos deberían ingresar un total de 9x38x100=34200 millones de euros, que a repartir entre los 20 equipos serían ¡¡1710 millones de euros!! Esto, SOLO, en cuanto a Primera División. No me lo creo. Más bien, prefiero no creerlo.

La LFP ha recurrido al chantaje para acabar con la emisión de un mísero partido en abierto. Por mí, pueden ir a la huelga las veces que quieran, es más, pueden “devolverles” su partido en abierto; eso sí, que liquiden la deuda antes de fin de año; seguro que a la maltrecha economía no le viene nada mal.